Trayectoria profesional, académica, los cargos que ha desempeñado en la función pública, su trayectoria internacional, el detallede las conferencias que ha pronunciado en el país y en el exterior, sus publicaciones y en particular, información sobre Derechos Humanos, Ombudsman, Defensor del Pueblo, derecho al desarrollo, derechos de usuarios y consumidores, globalización y su actividad profesional actual.

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“Pasado, presente y futuro del Ombudsman”, publicado en la Revista Historia, año XXI, n° 81, pág. 60 y sigtes., marzo- mayo 2001.

Pasado, presente y futuro de la Defensoría del Pueblo de la Nación

La noticia publicada el domingo 15 de febrero por el diario La Nación bajo el titulo “Buscan copar otro órgano de control” denuncia la intención del Gobierno de lograr la designación como titular de la Defensoría del Pueblo de la Nación de una persona que le baje el perfil confrontativo que ha adquirido bajo la gestión del actual Defensor del Pueblo. La cuestión no es menor ya que se inserta en el objetivo del Gobierno de cercenar la actuación de autoridades independientes de control, tal como ha acontecido con la Auditoria General de la Nación. Pero el análisis de esta noticia no debe agotarse en esta relación de hechos e intenciones. Y he aquí el por qué de mi afirmación.

Veamos entonces cómo se ha desarrollado la secuencia de manifestaciones y trascendidos que ha derivado en esta noticia. El día 19 de mayo del año último el mismo diario La Nación decía “Defensor o gobernador. Eduardo Mondino comenzó a recorrer su provincia, Córdoba, con miras a 2011. El defensor del Pueblo quiere competir por la gobernación de la provincia que gobierna Juan Schiaretti. El actual mandatario, recuerda, no podría ser reelegido porque fue vicegobernador en el anterior mandato de José Manuel de la Sota. “No me veo para las elecciones legislativas de 2009; todavía tengo mandato como ombudsman”, dijo Mondino en reuniones reservadas. De la Sota tiene un proyecto presidencial, mientras que Luis Juez tendrá un desgaste importante, especula. Comenzó a reunir adeptos en Río Cuarto y en San Francisco.” (Página 7).

Dicha noticia dio origen a mi comentario bajo el título “Los Hombre pasan, las instituciones quedan… ¿Cómo quedan?…depende de los hombres que pasan” que se puede leer en este mismo sitio en el siguiente link: http://www.observatoriodelosderechoshumanos.org/modules.php?name=noticias&file=article&sid=1263

Es decir que ya en junio del año último, el actual titular de la Defensoría del Pueblo de la Nación estaba pergeñando su “proyecto político” que ahora queda claro lo esta edificando a partir de la función que ejerce. Ello explica su alto perfil de los últimos meses que lo ha puesto en la vereda de enfrente del Gobierno en función de las elecciones legislativas de octubre próximo. En el mismo sentido y coherente con ese objetivo, ha designado recientemente a los dos adjuntos que debiera haber tenido siempre, previendo la pronta salida de la Institución para competir electoralmente en las próximas elecciones. Debe tenerse en cuenta que como ya fue reelecto, no puede aspirar a un nuevo mandato que termina, inexorablemente, en diciembre del corriente año.

Ya he denunciado en otras ocasiones el uso promiscuo y subalterno que ha hecho de la figura del Defensor del Pueblo utilizándola con evidentes intereses políticos que ahora quedan de manifiesto. Lo que seguramente sucederá en los próximos meses es que el Defensor del Pueblo renuncie a su cargo, la Defensoría quede en manos de alguno de sus adjuntos que ha designado, y, posteriormente, se postule para un cargo electivo en su provincia natal, Córdoba. Seguramente se alejará asumiendo el rol de “victima” de la persecución gubernamental y con algun respaldo popular por sus “recientes” manifestaciones de independencia; lástima que no haya actuado con la misma independencia desde que comenzó a ejercer el cargo en diciembre de 1999.

En realidad no me preocupa el futuro del Defensor, sí el futuro de la Defensoría ya que según la noticia citada al comienzo de esta nota el objetivo del actual Gobierno es “copar” esta institución de control. Desde ya denuncio que si se alcanza ese “objetivo” sera la forma en que la Institución del Defensor del Pueblo deje de formar parte del Estado pasando a integrar los cuadros del Gobierno; abdicará su independencia, seguramente recibirá instrucciones que limiten sus funciones y terminará convirtiéndose en una figura cosmética, estética o de maquillaje, es decir “más de lo mismo”, desvirtuando absolutamente el perfil independiente que el Ombudsman ha ganado en cientos de países del mundo desde su nacimiento en Suecia en 1809; no en vano, en mayo de este año se cumplirán 200 años de su partida de nacimiento.

(*) Dr. Jorge Luis Maiorano:
Defensor del Pueblo de la Nación (m.c)
Defensor del Asegurado
Presidente del Observatorio de los Derechos Humanos.